La explosión no acabó con la vida de los mineros, asegura Acosta Esquivel

Grupo México e Industrial Minera México, empresas concesionarias de la carbonera Pasta de Conchos que explotó la madrugada del 19 de febrero de 2006, cometieron un crimen al dejar morir a los trabajadores atrapados para que no se descubriera la evidencia sobre las condiciones inseguras de la excavación, aseguró el activista por los derechos laborales Fernando Acosta Esquivel, quien entre 2008 y 2010 estuvo a cargo de las brigadas independientes de búsqueda y rescate.

Este martes, a 12 años de la tragedia, familiares de los mineros fallecidos marcharon por calles de San Juan de Sabinas para reclamar la entrega de los cuerpos. En el acceso de la planta se colocaron ofrendas florales.

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